NASA confirma campo magnético en Mercurio

WF Noticias/Kiosco Mayor
12/07/08

Según los científicos que analizaron la información del último vuelo de reconocimiento que sobrevoló Mercurio, el planeta que más cerca está del Sol tiene un campo magnético activo, planicies formadas por volcanes y evidencia de escarcha en las zonas de sombra de algunos de sus cráteres.

La breve visita realizada en enero de 2008 por la nave espacial Messenger (acrónimo en inglés de superficie de Mercurio, entorno espacial, geoquímica y medición de Mercurio) de la NASA, fue la primera que se hacía desde 1975, cuando la sonda espacial Mariner 10 completó tres vuelos de reconocimiento del planeta para realizar mediciones de su medio ambiente, atmósfera y superficie.



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Dos vuelos de reconocimiento más están programados para octubre de 2008 y septiembre de 2009. Posteriormente, Messenger orbitará Mercurio por un año comenzando en 2011.

"De acuerdo a las normas de exploración planetaria, nuestro vuelo de reconocimiento fue breve, pero se recabó grandes cantidades de información", afirmó el investigador principal del Messenger, Sean Solomon, del Instituto Carnegie en Washington, durante una sesión informativa que tuvo lugar el 3 de julio.

"Tuvimos 55 horas para realizar la toma de imágenes antes y después de la aproximación más cercana", agregó. "Estuvimos dentro de la magnetosfera [la zona que rodea un planeta dominada por un campo magnético] no más de 30 minutos y menos de 10 minutos en un rango más cercano. Después de cinco meses de análisis, hemos obtenido resultados fascinantes y algunos han resuelto debates que datan de la época del Mariner 10".

Preguntas resueltas

Uno de estos debates tenía que ver con el campo magnético de Mercurio, un fenómeno que descubrió el Mariner 10. Hasta 1974, cuando Mariner 10 comenzó sus vuelos de reconocimiento sobre Mercurio, la Tierra era el único otro planeta terrestre del que se sabía que tenía un campo magnético global. (Los planetas terrestres son aquellos que se encuentran en el interior del sistema solar: Mercurio, Venus, Tierra y Marte).

"El debate que planteó ese descubrimiento era si el campo magnético de Mercurio era producto de una dínamo en el núcleo externo líquido del planeta, al igual que en la Tierra, o si era un campo estático como el del planeta Marte", explicó Solomon.

Los resultados del Messenger apuntan hacia una fuente activa que genera el campo magnético de Mercurio: una dínamo impulsada por movimientos en el núcleo externo líquido de Mercurio. Los resultados confirmaron también una predicción que había surgido del análisis de las imágenes enviadas por Mariner 10.

"Si la dínamo de Mercurio es impulsada de manera similar por el crecimiento del núcleo interno como consecuencia del enfriamiento del núcleo, una predicción de ese crecimiento del núcleo interno –puesto que el núcleo de Mercurio conforma por lo menos el 60 por ciento de la masa del planeta y el 75 por ciento de su radio– sería que el planeta tiene que encoger. Debería contraerse porque el hierro sólido es más denso que el hierro fundido", agregó Solomon.

La información que captó el Messenger confirmó dicha predicción a través de imágenes de inmensas arrugas, que parecen acantilados, en la superficie del planeta llamadas escarpas, que se formaron a medida que fue encogiendo el planeta.

Los científicos también examinaron por primera vez la composición química de la superficie del planeta, ya que Messenger analizó la composición de la delgada atmósfera de Mercurio con una muestra cargada de partículas llamadas iones cerca del planeta, lo que reveló nuevos vínculos entre las observaciones realizadas por Mariner 10 y los materiales que se encuentran en la superficie de Mercurio.

Las observaciones realizadas por radar del Polo Norte de Mercurio, una región no trazada por Mariner 10, muestran la evidencia de escarcha en las sombras de algunos cráteres.

"Una característica única de Mercurio es que la geología de su superficie preserva la historia del enfriamiento de su núcleo y del crecimiento del núcleo interno sólido, que es la fuente de energía del campo magnético del planeta", indicó Solomon. "No tenemos ningún otro ejemplo en el sistema solar donde ese registro se preserve tan claramente en la geología".

Capítulos perdidos en la historia de la Tierra

Algunas imágenes enviadas por Messenger muestran la evidencia de respiraderos volcánicos a lo largo de los márgenes de la cuenca de Caloris, una de las cuencas de impacto más grandes y menos antiguas del sistema solar. El equipo científico reconstruyó la historia geológica de la cuenca al combinar la información de Mariner 10 y de Messenger.

La cuenca fue producto del impacto de un asteroide o un cometa durante un periodo de fuerte bombardeo en los primeros mil millones de años de historia del sistema solar, explicó James Head, profesor de ciencias geológicas de la Universidad Brown en Rhode Island. Le siguió un periodo de actividad volcánica, que produjo flujos de lava que llenaron el interior de la cuenca.

Descubrir respiraderos volcánicos alrededor de Caloris confirmó para los científicos planetarios que las lisas planicies de Mercurio fueron causadas por la erupción de lava.

"Messenger nos ha dado una nueva perspectiva sobre el vulcanismo en Mercurio", agregó Head. "Ha proporcionado datos sobre la formación de las planicies en la superficie y dado nueva luz a lo que muchos pensaron que era un planeta muerto".

Aprender más sobre Mercurio ayudará a los científicos a entender mejor el resto de los planetas terrestres, satélites y pequeños objetos del sistema solar.

"En la Tierra, debido a las placas tectónicas y a la erosión, faltan esos primeros capítulos de la historia de la Tierra", indicó Head. "Es por eso que estudiamos la Luna, Mercurio y Marte. Mercurio llena una laguna grande en nuestro entendimiento, debido a que tenemos un objeto planetario que tiene un enorme núcleo férreo, y en ese sentido es como la Tierra, pero por otro lado parece tener una superficie que es más parecida a la de la Luna y al altiplano del sur de Marte, por ejemplo. ¿Qué es lo que le hace diferente?".

"Cada planeta es un laboratorio para estudiar procesos a escala planetaria", añadió Solomon. "Sabemos que la física y en gran medida la química que gobiernan estos procesos la comparten los demás planetas.

"Para decir que entendemos estos procesos tenemos que poner a prueba la generalidad de nuestro modelo en los planetas donde esas condiciones sean bastante diferentes", explicó. "Mercurio nos permite generalizar ese entendimiento. Es sólo uno de nuestros hermanos en esta pequeña familia de planetas terrestres que tiene un parentesco común".

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