"El principal asesor de Obama es un israelí"

Efraín Chury Iribarne
CX36 Radio Centenario/Rebelión
Revisado por Caty R.
10/06/10

Entrevista al sociólogo James Petras

“El asalto estaba planificado, los israelíes lo tenían todo preparado y habían fichado a todos los tripulantes del barco, principalmente a los periodistas, y cuando perpetraron el asalto Washington estaba perfectamente informado, a través de Rahm Emanuel, de la fecha y hora del ataque y de lo que se podía esperar. Un asunto interesante al respecto es que como Turquía es un aliado, mejor dicho un miembro, de la OTAN, cómo va a perjudicar el asunto a las relaciones entre la OTAN, Estados Unidos e Israel”.

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Chury: Creo que podríamos comenzar a entrar en algunos detalles sobre este trabajo que te ocupa y luego veremos otros temas.

Petras: Primero, sobre el asalto de los comandos israelíes al barco humanitario hemos estudiado la propaganda que circula aquí, entre todos los medios controlados por los sionistas, que es formidable, cada día, cada hora están dando la versión de Israel. Por ejemplo dicen que los comandos fueron atacados. Y obviamente los individuos atacados tienen que buscar alguna forma de esconderse o defenderse. Por el hecho de que algunas víctimas consiguieran un palo para evitar que los matasen, los acusan de ser asaltantes, terroristas... Y todo tiene una imagen macabra porque los israelíes han declarado que van a seguir con el bloqueo a pesar que todo el mundo rechaza el bloqueo de Gaza que ha causado la desnutrición al 75% de los jóvenes y niños del país. A pesar de eso los israelíes dicen que permiten la entrada de mercancía; y aquí todas las organizaciones importantes israelíes, como papagayos, repiten lo que dice Israel.

Pero aquí tenemos informes de las Naciones Unidas que dicen que el 85% de los niños que nacen tienen problemas de salud, desnutrición y otros problemas. Creo que es importante enfatizar esto porque el mundo exterior no entiende la forma en que estamos sometidos por la influencia sionista en este país.

En todos los casos y caso a caso; repito esto porque incluso los medios críticos con el ataque al barco humanitario, e incluso los que critican la postura de Obama, no mencionan el hecho de que el principal asesor de Obama es un israelí. En el gabinete, en la Casa Blanca, está Rahm Emanuel, que fue miembro del ejército israelita hasta hace pocos años y sigue siendo el enlace. Estuvo en Israel la semana antes del ataque, se entrevistó con el Primer Ministro, con el Ministro de Defensa, con los principales generales coordinando toda la política entre Israel y los Estados Unidos y, obviamente, intercambiando información sobre el próximo asalto.

El asalto estaba planificado, los israelíes lo tenían todo preparado y habían fichado a todos los tripulantes del barco, principalmente a los periodistas, y cuando perpetraron el asalto Washington estaba perfectamente informado, a través de Rahm Emanuel, de la fecha y hora del ataque y de lo que se podía esperar. Un asunto interesante al respecto es que como Turquía es un aliado, mejor dicho un miembro, de la OTAN, cómo va a perjudicar el asunto a las relaciones entre la OTAN, Estados Unidos e Israel. Hasta ahora Turquía era un aliado de Estados Unidos e Israel, intercambiaban inteligencia e incluso hacían ejercicios en común. Con el asesinato de los ocho turcos y un turco-estadounidense han creado una tremenda crisis en Turquía, forzando al gobierno a renunciar a los ejercicios en curso y a poner en cuestión todas las relaciones entre Israel y Turquía. Y a partir de eso cuestionando el papel de la OTAN como aliado de Estados Unidos en la confrontación con Irán.

En otras palabras, el asalto de Israel al barco pone en cuestión su relación con la OTAN, ha postergado cualquier proyecto de nuevas sanciones contra Irán porque nadie quiere apoyar sanciones autorizadas por Israel y los sionistas en Estados Unidos. Entonces uno calcula, ¿por qué los israelíes tomaron esa decisión bien deliberada de una acción que incluía asesinatos? Creo que forma parte de una mentalidad militarista agresiva que cree que creando hechos sobre el terreno forzarán a todos a creerse las noticias de Israel y a poner a todo el mundo en jaque. Creen que con el respaldo incondicional de Estados Unidos a los sionistas pueden hacer cualquier cosa y finalmente la OTAN, Turquía y cualquier país afectado tendrán que someterse. No entienden que el mundo ha cambiado. Que Estados Unidos en el mundo ya no tiene la misma influencia y el mismo poder; y que Israel simplemente no puede actuar impunemente. Peso eso no entra en la mentalidad de un país con una ideología cuasi nazi que se cree el “Supermán” del mundo. Creen que son los únicos morales del mundo. Su percepción de sí mismos es exagerada, con una megalomanía tal que no pueden entender la forma en que los demás ven a Israel y a los sionistas: con un odio muy profundo hacia Israel por su arrogancia. No lo entienden. Se consideran una raza superior, una raza que nunca hace el mal, que nunca comete atrocidades. Proyectan esa imagen al mundo y cuando 200 países les rechazan ellos culpan a los otros países. Cuando les acusan de violar las leyes internacionales dicen que esas leyes no se aplican a Israel o se inventan a algún profesor judío israelí que dice que la ley internacional depende de lo que haga Israel.

A fin de cuentas estamos viviendo con el país más peligroso del mundo. No sólo porque tiene armas nucleares, sino porque tiene esa megalomanía muy parecida al pensamiento de Hitler en sus peores momentos, que son poderosos. Y no sólo en Israel, sino también en Estados Unidos y que pueden manejar el poder de Estados Unidos para sus intereses y su proyección de poder.

Chury: Uno piensa, ¿pero la ciudadanía estadounidense también es rehén del sionismo?

Petras: Sí, porque hay que entender cómo operan los sionistas en Estados Unidos. Primero, son un 1% de la población. Es decir que menos de la mitad de los judíos aquí son sionistas. Pero estos cientos de miles, entre 330 millones de estadounidenses incluyen un 24% de multimillonarios, a los que influyen y controlan los medios de comunicación, desde Hollywood a las principales emisoras de televisión y muchos de los diarios principales. También tienen fondos enormes para financiar la política; están muy bien organizados, infiltrados en todos los niveles políticos del Gobierno. Y a partir de sus organizaciones civiles operan en todas las comunidades, influyendo en los gobernantes y los partidos políticos.

Es que la actividad, el dinero, los medios, la inserción, son los factores que dominan la información que reciben los ciudadanos estadounidenses. Entonces, ¿cómo van a saber cómo reaccionar cuando en cualquier emisora de televisión y radio dicen que Israel es la víctima de los humanitarios? ¿Que Israel sólo se defiende de un barco desarmado, que los participantes pacifistas son terroristas? Es el mensaje que circula en los medios de comunicación aquí, en serio.

Chury: Sí, claro, aquí también circula eso. En Uruguay es exactamente igual, las cadenas de televisión están al servicio de Israel.

Petras: Podemos ver que es como un pulpo que se extiende por muchas partes, no sólo en Estados Unidos. Los sionistas en Estados Unidos son la punta de lanza para muchas de estas actividades en America Latina. Y más allá de eso, los partidos y los congresistas son tan dependientes de las finanzas de los sionistas para sus campañas electorales que tienen miedo de que si critican a Israel los sionistas van a tirar millones para derrotarlos en las elecciones o en las preelecciones. Entonces por medio de la influencia, intimidación, chantaje y algunos corruptos y oportunistas tienen un control insólito sobre lo que pasa aquí en la política exterior de Estados Unidos. Y nadie quiere hablar de eso. Si uno echa una mirada a Noam Chomsky y los grandes críticos de la política exterior estadounidense, nadie menciona que tras las decisiones y complicidades hay un poder sionista. Nadie menciona a Rahm Emanuel como el más influyente en la Casa Blanca y sus vínculos íntimos y profundos con su patria, Israel. Eso es algo que debemos tener en cuenta. Los periódicos mensuales y semanarios del progresismo, de la izquierda, no se atreven a decir que esta configuración del poder sionista es uno de los factores más determinantes en el apoyo de Washington a Israel. Y sin el apoyo de Washington Israel no se atrevería a cometer esas atrocidades. Porque saben que con el apoyo de Washington hay un veto en las Naciones Unidas sobre las sanciones. Saben que con la presencia estadounidense en la OTAN esta organización no va a hacer una defensa fuerte de Turquía. Y de esa cadena de influencias no habla nadie, simplemente condenan a Israel, algunos condenan a Obama, pero nadie se atreve a ir a las raíces del problema, pocos van a las raíces.

Chury: Petras, ¿qué puede pasar? Porque está el anuncio de las últimas horas de que van dos barcos y un avión iraníes hacia Gaza.

Petras: Turquía dice lo mismo. Eso está aumentando las posibilidades de una gran confrontación bélica. Y es la irresponsabilidad de Washington de no imponer un límite a lo que hace Israel. Porque Israel, mientras piense que tiene el respaldo de Estados Unidos va a provocar a todo el mundo. Provoca a Turquía que es un aliado básico de Estados Unidos. Y Estados Unidos está dispuesto a dar la espalda a uno de los países más importantes de la OTAN por las fuerzas convencionales que tiene. Estados Unidos está dispuesto a sacrificar cualquier interés de las compañías petroleras en el Golfo por Israel. Es decir, que no es simplemente un caso del imperialismo respaldando a otro país militarista, sino que es un imperialismo que sacrifica a sus mejores aliados e intereses económicos para servir y subordinarse a un país militarista sin ninguna importancia económica.

Chury: Me habías mencionado el tema del desempleo en Estados unidos. ¿Es efecto de la crisis internacional?

Petras: Sí. Por ejemplo en Chicago, entre los jóvenes negros de 16 a 24 años hay un 65% de desocupados. Entre todos los jóvenes: hispanos, blancos y negros, hay cerca del 50% de desocupados. Y lo que es interesante es que entre el 50% que no están desocupados, la mayoría de ellos, es decir más del 60% de ese 50% con trabajo, trabajan media jornada o menos, entre 15 y 25 horas. Es decir que sólo un tercio de los ocupados tiene un trabajo de tiempo completo. Ahora, el otro hecho es que la mayoría de este 30% del 50%, tiene un salario próximo al salario mínimo. Entonces casi el cien por cien de los jóvenes están desocupados, subocupados o trabajan por aproximadamente el salario mínimo. Es una catástrofe en el sentido de que las condiciones para los jóvenes en Estados Unidos son comparables las de un país azotado por una catástrofe natural que ha destruido todas sus perspectivas. Y eso tiene que ver también con el hecho de que el pequeño repunte que tenemos en la economía no ha tocado a los sectores más afectados, que son los jóvenes, son las minorías: los hispanos y los negros.

Y con eso han eliminado las perspectivas de futuro, porque tenemos otro factor que hay que analizar. La mayoría de los desocupados en Estados Unidos llevan más de un año, es decir, que no encuentran trabajo desde hace más de un año. Y lo que hay que decir de los desocupados que no encuentran trabajo en Estados Unidos es que sólo el 30% reciben la subvención de desempleo. O sea, que el 70% viven como pueden, con alguna subvención de comida, un mínimo de sobrevivencia. Y de los desocupados que han encontrado trabajo, un 60% encuentra en el nuevo trabajo menos ingresos que en el trabajo que tenían anteriormente. Porque los nuevos empleos que hay están peor pagados que los anteriores, a pesar que algunas veces están cumpliendo con oficios similares a los que tenían antes. O sea que el repunte de la economía no ha mejorado las condiciones de empleo para los obreros. Primero porque no genera empleos, porque la mayoría de las empresas están sobreexplotando a los trabajadores actuales con más horas de trabajo. En vez de contratar nuevos trabajadores y pagar el seguro social, deciden ampliar las horas de los que están trabajando y segundo, intensificando la cadena de producción.

Segundo, han creado una gran reserva de desocupados que compiten por los nuevos puestos cuando hay. Y en esta competencia los capitalistas pueden bajar el salario de los nuevos trabajadores. Y eso no es un simple acto arbitrario de los capitalistas, porque los burócratas sindicales en los últimos convenios colectivos han acordado con las empresas que hay dos niveles de salarios: los que están trabajando y los nuevos contratados. Los nuevos contratados reciben entre el 20 y el 40% menos que los trabajadores antiguos. Es una concesión para los empresarios, para que salgan de la crisis. Pero una vez que la empresa ha aumentado sus ganancias y ha recuperado sus mercados no vuelve a cambiar el sistema. El cambio que supuestamente era para la crisis sigue operando después de la crisis. Y los dirigentes sindicales en Estados Unidos, como ya sabemos, están aburguesados, con salarios de 150.000 y hasta 500.000 dólares anuales. Y no les interesa decir “miren señores, nosotros nos sacrificamos ahora y después deben reembolsar a los obreros”. No dicen eso, entonces seguimos con el mismo sistema de explotación

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